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¿Te cuesta soltar, perdonar y dejar ir? Aprendé a liberarte del pasado

¿Necesitás ayuda para aprender a perdonar? ¿Te está costando soltar una situación que te hizo daño?

Seguí leyendo que te cuento en profundidad cómo repensar el tema para que puedas dejar ir todo ese dolor.

Perdonar implica soltar la amargura y el resentimiento porque estos destruyen tu vida. Pero ¿cómo hacés para soltar, perdonar e incluso agradecer lo aprendido, cuando te resulta imposible dejar de pensar en el tema? O peor, dejar de sentir el malestar como si no hubiese pasado ni un día. 

Primero analicemos de qué estamos hablando cuando hablamos de perdón.

Qué es perdonar

«El perdón viene luego de una transgresión que ocurre en cierto vínculo entre personas. Y supone un estrés o malestar por sentirse ofendido por la otra parte.»

Guzmán et al, 2014
Aprendé a perdonar y liberate del dolor

A partir de esta ofensa, la persona agraviada puede tener tres tipos de respuestas

  1. Hostilidad o lucha.
  2. Evasión o huida.
  3. Benevolencia o perdón.

Todas estas reacciones serían parte de una respuesta básica y natural de los seres humanos que permitiría evitar el daño y controlar la agresión. Es absolutamente normal responder de cualquiera de estas 3 maneras.

«La evitación y la venganza son justamente lo opuesto al perdón. Es decir, que ante un agravio es normal sentir una motivación por alejarte de la persona que te dañó, ya sea para estar sola o juntarte con otras personas que te hagan sentir mejor. O también podés tener sentimientos de dolor y rabia, e incluso, pensamientos de venganza.»

Guzmán et al, 2014.

Se trata de la clásica lucha o huida, con lo cual, es importante que no te juzgues si necesitás tiempo a solas o alejarte de determinada persona después de una situación complicada.

«Justamente, el perdón es entendido como el descenso en la motivación a evitar o tomar revancha por la situación.»

McCullough, Worthington Jr y Rachal, 1997

Es decir que una persona dispuesta a perdonar a otra, disminuye la motivación por evadirla u ofenderla. 

Qué NO es perdonar

Perdonar no significa aceptar sin consecuencias lo sucedido. Tampoco hacer como si nada hubiera pasado. Más bien se trata de reconciliarse con une misme y aprender a dejar atrás lo ocurrido. De hecho, a veces es simplemente perdonar la situación, con el fin de liberarse. Pero eso no implica olvidar sino sanar.

Por otro lado, cuando hablamos de perdonarte a vos misme, es importante distinguirlo del falso perdón, que puede ir tanto para el lado de minimizar el error o agrandarlo. Pero que complica el perdonar una situación.

Falso perdón

  • Justificarnos
  • Minimizar el error
  • Negar la necesidad de cambio
  • Juzgarnos

La diferencia entre el perdón y el falso perdón, es que en el primero, tomás consciencia del error.

El cometer errores ocupa una parte fundamental de cualquier proceso de aprendizaje, incluido el aprendizaje emocional.

Cómo funciona la motivación para el perdón

La motivación es un proceso que energiza y direcciona la conducta. Es decir, es la causa o el porqué de un comportamiento.

A la hora de analizar la motivación es importante tener en cuenta sus partes. La motivación tiene:

  1. Inicio
  2. Dirección
  3. Mantenimiento
  4. Intensidad
  5. Finalización

En el caso del perdón, la explicación de la causa de esta conducta, es la transgresión relacional, con lo cual, lo primero que tenemos que aceptar es que hubo alguien que sobrepasó un límite.

Es decir, que si queremos perdonar a otre, lo primero es aceptar que «se portó mal».

Pero también sería necesario explicar qué direcciona nuestro accionar hacia la evitación, la venganza o el perdón. Es decir, te analizás a vos y al otre en la misma medida. Reconociendo que tu reacción influye en la otra persona.

Además, sería pertinente establecer si la misma conducta es sostenida en el tiempo, ya que por ejemplo podrías empezar sintiendo deseos de evitar al otre, luego pensamientos de venganza y finalmente benevolencia.

De una u otra manera, para perdonar, es necesario afrontar la situación desde distintas perspectivas, aunque a veces esto sólo implique reflexionar al respecto.

Afrontar para perdonar

El afrontamiento queda definido como:

«aquellos procesos cognitivos y conductuales, constantemente cambiantes, que se desarrollan para manejar las demandas (externas o internas) que son evaluadas como desbordantes de los recursos del individuo»

Lazarus y Folkman, 1986

Son respuestas (cognitivas, emocionales o conductuales) dirigidas a manejar (dominar, tolerar, reducir, minimizar) las demandas internas y externas o ambientales, y los conflictos entre ellas, que ponen a prueba o exceden tus recursos.

Hay enormes diferencias en cómo diferentes personas vivencian y afrontan un mismo conflicto, problema, situación, suceso, o acontecimiento vital más o menos grave y estresante.

Los hechos que se enfrentan son únicos, nunca se repiten, ni espacio-temporalmente, ni en la vida de la persona (incluso si se trata de la misma vida).

La vivencia de estrés es una experiencia subjetiva de sobrecarga (física, emocional, cognitiva) frente a una situación que rompe la estabilidad y se prolonga en el tiempo.

Pero aunque la traición sea un trago amargo, no siempre tiene que dar lugar a un trauma que permanezca por toda la vida.

Primeros pasos

Lo primero que tenemos que hacer para tomar consciencia de la situación, es valorar si la situación estresante es positiva, neutra o negativa.

Luego, observamos las posibles consecuencias de la situación, tanto en el presente, es decir, las consecuencias actuales, como en el futuro, el nivel de desafío que supone.

A veces tapamos tanto, pero tanto un conflicto que no reconocemos que ese es el generador de nuestras emociones negativas. Cuando podemos dejar que salgan a la luz todos esos dolores que tapamos, estamos un paso más cerca.

Porque no se puede perdonar lo que se esconde. No podemos perdonar aquello que no podemos admitir que sentimos.

Falso perdón
Evitá caer en el falso perdón

Si de verdad querés liberarte de toda esa amargura acumulada, primero tenés que aceptar que sos vos quien está sintiendo esto.

Y que esto que sentís tiene que ver con algo que pasó y que te generó frustración. Un episodio que te dejó ligada

Hay algo que te está doliendo y por eso tenés que volver a eso, porque sino el dolor no te deja avanzar, te está molestando y por ende te interrumpe hasta que lo termines de resolver. 

A continuación te dejo algunas estrategias para afrontar una situación negativa. La idea de conocerlas es usarlas de modo equilibrado y eligiendo la más adecuada frente a cada situación.

Estrategias que te ayudan a afrontar una situación negativa

Aplicar estas distintas formas de reaccionar, te puede ayudar a perdonar la situación difícil que estás atravesando.

Para simplificar, voy a dividir estas estrategias en dos tipos: estrategias de resolución del problema y estrategias de regulación emocional.

Las 8 estrategias que te ayudan a afrontar situaciones difíciles con el fin de perdonar

Estrategias de resolución

Son las acciones dirigidas a resolver el problema:

I. Confrontación: intentar solucionar directamente la situación mediante acciones directas, impulsivas, potencialmente arriesgadas, o incluso agresivas.

II. Planificación: pensar y desarrollar estrategias para solucionar el problema a largo plazo. Es decir, se trata de responder desde la consciencia.

Estrategias de regulación emocional

Son las respuestas dirigidas a regular y gestionar lo que sentís, es decir, la respuesta emocional que se produce en vos.

1. Distanciamiento: intentar apartarte del problema, no pensar en él, o darte el tiempo que necesitás para evitar que te afecte.

2. Autocontrol: esfuerzos para controlar tus propios sentimientos y respuestas emocionales.

3. Aceptación de responsabilidad: reconocer el papel que hayas tenido en el origen o mantenimiento del problema.

4. Escape-evitación: emplear un pensamiento irreal, fantasioso o improductivo… o estrategias como comer, beber, usar drogas o tomar medicamentos.

5. Reevaluación positiva: percibir los posibles aspectos positivos que tenga o haya tenido la situación estresante.

6. Búsqueda de apoyo social: acudir a otras personas (amigues, familiares, etc.) para buscar ayuda, información o también comprensión y apoyo emocional.

Perdonarte a vos misme

A veces te cuesta perdonar, porque de lo que se trata es de perdonarte a vos. Incluso, por cualquier cosa que hacés “mal”. Con ciertas decisiones que tomás, te preguntás: ¿Será la correcta? ¿Me habré equivocado? ¿Me habré comportado de modo incorrecto? De un segundo a otro, pasás de tener plena consciencia de haber decidido lo mejor, a sentirte juzgade, incluso injuste con un otre que está más arriba y a quien le debés pleitesía. 

Muchas veces pensás que podrías haber actuado diferente, esperado más, entendido más, bancado más. Es tu conciencia moral. Tu Pepe Grillo. Tu crítique interne. 

Así, nunca te terminás por perdonar nada. Porque de lo que ese otre hizo mal, te olvidás a cada rato, pero a vos te exijís más y nunca te dejás pasar nada. Tu vara siempre está más alta. 

Qué significa perdonar

Entonces, ¿qué significa perdonar? Con respecto al otre, es hacer lo que corresponda. A veces es aceptar, dar una nueva oportunidad, otras es rehabilitar y otras es juzgar o hasta encarcelar. La acción depende de la situación. 

Con respecto a vos, perdonar significa soltar la amargura, la hostilidad, molestia o enojo, es decir, que no vas a actuar por resentimiento, sino de acuerdo a lo que la situación amerite. Y eso no significa que vayas a olvidar. 

Olvidarte es tener un problema con tu memoria a largo plazo o con el proceso de recuperación, no tiene nada que ver con el perdón.

Perdonar es una decisión consciente, pero a veces queda un dolor emocional enquistado que no sabemos cómo soltar. Si une todavía está enojade, no se puede perdonar. Hay que hacer un duelo para soltar ese dolor y, como todo duelo, lleva tiempo. Cuando te tocás la herida y ya no te duele, ahí perdonaste. 

Perdonar es también comprender desde dónde está actuando el otre, conectar con que el otre, aunque esté actuando equivocadamente, desde su lugar, cree que está haciendo lo correcto o lo único que puede hacer. Nosotres no tenemos la verdad y el otre tampoco la tiene. 

Tampoco funciona perdonar incondicionalmente, es decir, sin hacer el trabajo consciente ni procesar la situación correctamente. 

Por otro lado, hay gente que no sabe reconocer sus errores ni sus dificultades. Creen que hacen o hicieron todo perfecto. Por eso, si ponés como condición para perdonar, el que la otra persona se responsabilice, te estás olvidando que el perdón es liberador para quien perdona. No es liberador para la persona perdonada.

Además, esto se termina convirtiendo en una dinámica de poder que termina consolidando aún más la amargura, el dolor y el resentimiento. No podés perdonar si te sentís superior al otre ni tampoco si creés que vas a obtener algo a cambio. Decidir perdonar a alguien, no te da derecho a nada, más que a la liberación que trae aparejada. Y esa liberación es personal, vos te la otorgás a vos. 

Que el perdón sea liberador, implica que hasta que no lográs perdonar, sos esclave de la situación. 

También es muy difícil perdonar a otres si no podemos perdonarnos a nosotres mismes. Ya sea por ser copartícipes de la situación, por culparnos o por sentirnos injustes. De hecho, no hay nadie afuera a quien perdonar. El único perdón que importa es el que te hacés a vos misme. 

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Compartí tus comentarios, qué te pareció el artículo y si te quedaron dudas. A veces parece un tema difícil de sintetizar porque cada situación es única. Pero sos bienvenide a comentar tu caso para que lo pensemos juntes.

Y si necesitás ayuda para procesar un tema en especial pero no te animás a publicarlo en comentarios, podés contactarme por privado.

6 comentarios

Gracias Claudio! A esta altura me resultaría casi imposible hablar de otro modo con tantas personas que se sienten validadas simplemente con ser nombradas de ese modo. Me alegro que te haya gustado el análisis 🥰

Gracias Belina, creo que es un tema complejo y que si te resultó interesante el artículo, tal vez amerite que dejes reposar tus dudas y vuelvas a retomarlo. A veces transmitir este tipo de ideas resulta complicado más allá del lenguaje, o si es inclusivo o no. Pensar la idea del perdón implica necesariamente correrse del pensamiento dicotómico y aceptar el pensamiento dialéctico. Es una temática compleja y si me hacés saber tus dudas, me va a encantar responderte.

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