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Lo que todes deberían saber sobre celos

Qué son los celos

Los celos son emociones sociales, es decir, aquellas que tienen sentido en relación con los demás, como por ejemplo, el enamoramiento, la empatía y la envidia.

Es decir que así como nos enamoramos de alguien, tenemos celos de una persona.

Además, cuando te dan celos, te das cuenta que estás teniendo una experiencia emocional compleja donde se te mezclan muchas cosas.

Y que además se puede dar de mil modos, podés explotar o levemente expresarlo, se te puede ocurrir hacer un chiste, tratando de que no se note tanto, o hablarlo de frente y con confianza.

Y además, el otro puede tomárselo para bien o para mal sin importar cómo se enterara. Y ahí puede no decirte nada y empezar a actuar raro o, lisa y llanamente, desaparecer. Eso ya es tema del otro, pero influye.

Además, vos podés quedarte enojado por un tiempo tiempo, empezar a sentir culpa y a darte con el látigo u olvidarte al toque y volver a acordarte cuando otra situación te hace acordar.

Para ordenar todo este lío, desde la terapia cognitivo conductual categorizamos los elementos, o sea que los separamos en partes.

Te doy un ejemplo fácil, a la experiencia de celos la podemos dividir en tres:

  • Por un lado, podés reconocer la situación desencadenante
  • Además hay emociones
  • Y también se producen pensamientos negativos

Esto no es lo único, también se producen sensaciones en el cuerpo, se genera cierto estado mental, aumentan algunas hormonas que después tardan en bajar y los músculos se tensan porque básicamente el instinto sale a la luz.

Cómo funcionan los celos

Primero hay que aclarar que con respecto a los celos hay dos equipos, los que reconocen que tienen un problema de celos y los que también reconocen que tienen un problema de celos pero en realidad «la culpa es del otro».

Pero una vez que reconocés que tenés un tema de celos, necesitás empezar a aprender cómo funciona el mecanismo de los celos, es decir, qué pasa en todo tu cuerpo cada vez que te ponés así.

Las personas que padecen de celos siempre tienen un exceso de conjeturas. Es decir que analizan demasiado todo, están muy pendientes del otro, de sus gestos, sus palabras, de cuánto tiempo le dedican a uno y sobre todo, distintas posibilidades para todo.

Todo puede ser así o asá. Me podés querer o podés no quererme más. Puedo no gustarte más así de un día para el otro y a veces pareciera que mágicamente.

Para analizar un poco más el tema de los celos, los podemos organizar en dos niveles:

Los celos a nivel cognitivo

El nivel cognitivo es el de la corteza cerebral, donde se razona siguiendo la lógica del lenguaje. Es el nivel que actúa cuando estás tranca, aunque a veces te puede jugar en contra si se te suelen aparecer pensamientos negativos o tenés un sesgo cognitivo. Tema de otro momento.

La mayoría de las personas, sin embargo, no saben reconocer sus pensamientos negativos ni tienen consciencia de la cantidad de veces que se los repiten en el día a día.

Si tus pensamientos están maquinando todo el día sobre posibles escenas de infidelidad, es obvio que al más mínimo indicio te vas a molestar.

A veces, se sienten celos cuando uno nota cierto desinterés por parte del otro, o que fluctúa su energía y no se puede predecir si la persona está mostrando interés por uno. Ni tampoco, sí uno está cómodo con la otra persona.

Para responder estas preguntas, la mente razona distintos escenarios.

A nivel emocional

Puede parecer que las hormonas están programadas en nuestro cerebro y que simplemente se disparan y nos suceden, pero no.

Nuestro cerebro no viene programado con circuitos emocionales. Como dice la Dra. Feldman Barret, especialista en emociones con más de 20 años en sus desarrollos, «ningún cerebro en este planeta tiene circuitos emocionales».

Entonces qué son las emociones. Las emociones son conjeturas. Son conjeturas que nuestro cerebro construye en el momento, donde miles de millones de neuronas están trabajando al mismo tiempo.

Y tenemos más control sobre esas conjeturas que el que venimos creyendo desde hace cientos de años.

Sobre todo porque las emociones no están en el cerebro cuando nacemos, las emociones se construyen momento a momento, situación a situación.

La mente conjetura todo el tiempo

Cuando la mente ve algo desconocido, intenta responder a qué situación pasada esto se parece. Es decir, conjetura qué es algo, en base a las experiencias pasadas. Y esto lo hace en milésimas de segundos.

Es decir, que lo que la mente hace es examinar una vida de experiencias, haciendo miles de conjeturas al mismo tiempo, sopesando las probabilidades, intentando responder la pregunta: ¿A qué se parece esto?

Entonces la mente elabora la teoría de que algo se parece a otra cosa que en algún momento experimentamos o en base a cierto conocimiento.

Lo interesante es que ese conocimiento o experiencias pasadas están cambiando momento a momento cómo percibimos el mundo.

Llamamos predicciones a dichas conjeturas. Las predicciones son básicamente cómo funciona la mente. Accionamos y reaccionamos en base a predicciones.

Las predicciones son primitivas. Nos permiten entender el mundo de forma rápida y eficiente.

Pero es fundamental tener en cuenta que tu cerebro no reacciona al mundo usando experiencias pasadas, tu cerebro predice y construye tu experiencia del mundo.

Qué sentís a nivel emocional y qué quiere decir

A nivel emocional podés sentir un sinfín de cosas mezcladas.

Por eso, históricamente los investigadores dividieron a las emociones en emociones básicas para poder estudiarlas. Hoy en día se sabe que en la mente no aparecen catalogadas y de hecho a nivel corporal ni siquiera se diferencian.

E incluso la más mínima valoración emocional que dice si se siente placer o malestar es una conjetura, es decir, son pensamientos.

Las dos emociones básicas que se asocian a los celos son el miedo y la ira.

Emoción viene de «emovere» que significa «Hacer Mover».

La función de esas sensaciones corporales que interpretamos como emociones es impulsar al movimiento. Por eso cuando aparecen sentimos tensión.

Cuando intentás bloquear o neutralizar tus emociones, en realidad lo que estás haciendo es cuestionarlas cognitivamente.

Como resultado, se produce una especie de contradicción en tu cabeza. Un dilema, que es que no te ponés de acuerdo con vos mismo. Y eso mantiene esa tensión o molestia en el tiempo.

El dilema se sostiene, molesta y nos hace perder tiempo tratando de resolverlo, poniéndote de mal humor e imaginando cosas que no contrastás pero que tomás como ciertas en base a tus experiencias pasadas.

Función de las emociones

Las emociones son señales que nos impulsan a hacer algo que vaya en el camino de la supervivencia. El tema es que con la complejidad del sistema social muchas veces no sabemos qué va en el camino de la supervivencia.

Entonces no sabemos como actuar. Y empezamos a darle sentido a las construcciones sociales que se conocen como emociones básicas.

Emociones básicas son:

  • LA IRA. La ira es una emoción que siempre aparece en situaciones de conflicto con otras personas.
  • LA TRISTEZA. La tristeza es una emoción que aparece cuando sentimos que hemos perdido algo.
  • EL MIEDO. El miedo es una emoción que surge como medida de prevención ante cualquier peligro.
  • EL ASCO. El asco o la aversión es una emoción de desagrado.
  • LA ALEGRÍA. La alegría es una emoción positiva.
  • LA SORPRESA. Es el impulso a reaccionar cuando aparece algo novedoso. A veces viene con una sensación de incertidumbre junto a un estado de mente en blanco.

Emociones básicas en los celos

En las personas que tienen celos, suele haber dos emociones predominantes: ira y miedo.

Aunque en general cuando uno empieza a trabajar y a reconocer las emociones más en profundidad encuentra que a veces primero hay sorpresa.

Estas emociones aparecen sobre todo asociadas a la incertidumbre y a «la mente en blanco». Un estado en el que no se puede reaccionar del todo porque no se sabe cómo se debería reaccionar.

Eso según la Dra. Feldman Barret se llama «Ceguera experiencial». Es el proceso por el cual la mente intenta analizar la data proveniente del afuera y de uno mismo para evaluar qué pasa.

¿Cómo? Buscando en la memoria de largo plazo personal a qué se asemeja la información nueva.

En algunas personas esto molesta. Y la mente automáticamente puede preferir elegir cualquier predicción antes que aceptar la ceguera experiencial.

Esas personas evitan las situaciones que les generan emociones que podrían interpretar como negativas.

Otras personas reconocen emociones negativas y positivas y no saben con cuál quedarse. Valorando a veces más las emociones positivas y otras veces más las negativas.

En las personas celosas, lo que más suele pesar es la incertidumbre de no saber qué hace y quiere el otro.

Qué vemos en el otro

La forma en que vemos las emociones de otros, está basada en predicciones.

A pesar de que nuestro sentido común nos indique que tiene cara de enojado, que algo le molesta o lo que sea que su expresión facial pueda estar «indicando».

No leemos las expresiones de las personas, sino que hacemos predicciones basándonos en situaciones similares que hemos vivido en nuestra experiencia pasada.

Las emociones que uno cree detectar en otras personas, en realidad vienen de nuestro propio cerebro.

Por que de hecho, todos hemos visto alguna vez una sonrisa que significa tristeza y algún llanto que significa alegría.

Qué debería interpretar

Muchas veces aparece este tema en consulta:

«No debería ponerme celoso ya que estuve de acuerdo con abrir la pareja, pero igual me pongo celoso».

Y frente a esto la pregunta, ¿cómo hago para no sentir celos?

Desde la postura construccionista de las emociones de la Dra. Feldman Barret, se trata de hacer interpretaciones alternativas, o sea, tener pensamientos alternativos, para valorar la experiencia emocional de modo diferente.

Uno es el arquitecto de su propios procesos mentales, ya que uno guía los distintos procesos mentales.

A veces cuesta hablar

Nos cuesta hablar de estas cosas por que por experiencias pasadas interpretamos que si nos mostramos vulnerables, todo sale mal.

Solemos tener muchas voces en la cabeza y no sabemos cómo decidir cuál es prioritaria.

Aprender técnicas de razonamiento puede ayudar y más adelante escribiré un artículo sobre el tema.

También entrenar habilidades como la motivación, el autocontrol y la resiliencia.

Hacer foco en uno y profundizar el trabajo en las fortalezas personales que en el fondo lo que todos queremos es ser felices.

betu larrosa

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